Oaxaca · Guía
Qué hacer en Oaxaca con niños
Oaxaca es amable con las familias. A los niños les encanta buscar figuras en el Árbol del Tule, correr por las explanadas de Monte Albán y descubrir los colores y sabores de los mercados, desde las nieves hasta los chapulines.
El Árbol del Tule: un juego de buscar figuras
Pocos planes enganchan tanto a los niños como el Árbol del Tule, en Santa María del Tule, a unos 12 kilómetros al este de la ciudad. Es el ahuehuete con el tronco más ancho del mundo, con unos 58 metros de circunferencia, y la visita se convierte en un juego: niños del pueblo ofrecen pequeños recorridos guiados señalando con un espejo o un puntero las 'figuras' de animales escondidas en la corteza, el elefante, el león, el venado. Una propina simbólica vale la pena y a los pequeños les encanta.
La visita es breve, lo cual es ideal con niños, y alrededor del atrio hay puestos de antojitos, nieves y artesanías para premiar el esfuerzo. El pueblo es pequeño y tranquilo, así que se camina con calma. Como queda de paso hacia Mitla, Teotitlán o Hierve el Agua, encaja perfecto al inicio de un día por los Valles Centrales. Conviene ir temprano o al atardecer, cuando hay menos camiones de turistas y la luz suaviza el verde del follaje.
Monte Albán: espacio para correr
Monte Albán es sorprendentemente divertido para los niños: las amplias explanadas de la Gran Plaza, un rectángulo de unos 200 por 200 metros, les dan espacio de sobra para correr al aire libre mientras los adultos contemplan templos y plataformas. Subir a la Plataforma Sur, con su vista de los tres valles, se vuelve una pequeña aventura, y el Muro de los Danzantes, con sus figuras humanas talladas, despierta la curiosidad de los más observadores.
Está a unos 8 kilómetros del centro y se llega en taxi o camioneta turística en media hora. Ve temprano, hacia las ocho, para evitar el calor fuerte del mediodía, que con niños se siente más. Lleva sombreros, agua y protector solar, y vigila las escaleras empinadas de las plataformas, que son de piedra. El museo de sitio es una buena pausa a la sombra antes o después de recorrer la explanada.
El Zócalo y los mercados: colores y sabores
De vuelta en la ciudad, el Zócalo es un imán para las familias. Bajo los laureles hay globeros, marimba, artistas callejeros y espacio para que los niños jueguen mientras los grandes toman un café o un chocolate de agua en los portales. Es un sitio seguro y animado, perfecto para descansar entre recorridos, y el punto de partida natural hacia el resto del centro histórico.
A pocos pasos, el Mercado 20 de Noviembre es una fiesta de colores, olores y sabores que despierta la curiosidad de los pequeños. Aquí pueden probar las nieves, el pan de yema, el chocolate de agua y, para los más atrevidos, los chapulines con limón y chile, todo un rito oaxaqueño. Ver el 'pasillo de humo' donde se asa la carne al carbón es un espectáculo en sí mismo. Llega fuera de las horas pico para moverte con niños sin tanta multitud.
Referencias
La selección
Los lugares de esta guía

Árbol del Tule
Un ahuehuete milenario con el tronco más ancho del mundo: 58 metros de circunferencia y más de 2,000 años de edad.
TipLos niños del pueblo ofrecen recorridos para señalar las 'figuras' de animales en la corteza; una propina simbólica vale la pena.

Monte Albán
La antigua capital zapoteca, fundada hacia el 500 a.C. sobre una montaña aplanada que domina los tres valles. En su apogeo llegó a tener cerca de 35 mil habitantes.
TipVe temprano, hacia las 8:00, para evitar el calor y la sombra dura del mediodía sobre la Gran Plaza.

Zócalo de Oaxaca
La Plaza de la Constitución, corazón cívico de la ciudad desde hace casi 500 años, rodeada de portales, la Catedral y cafés bajo los laureles.
TipSiéntate en un portal con un café o un chocolate de agua y deja que pasen las marimbas y los globeros.

Mercado 20 de Noviembre
El templo de la comida oaxaqueña, con su célebre 'pasillo del humo' donde eliges tu tasajo o chorizo y lo asan al carbón frente a ti.
TipCompra la carne por peso en un puesto, pídela asada y siéntate en las mesas comunales con tortillas y salsas.