Puebla — Catedral
Catedral de Puebla
← 12 cosas que hacer en Puebla
La catedral metropolitana, de sobrio estilo herreriano, corona el Centro Histórico con las torres más altas de las catedrales de América Latina.
Historia
La actual Catedral de Puebla sustituyó a un templo anterior y se construyó entre los siglos XVI y XVII. Su primera piedra se colocó hacia 1575, bajo Felipe II, pero las obras se interrumpieron en 1624 y permanecieron detenidas hasta 1640. Ese año llegó el obispo Juan de Palafox y Mendoza, quien las retomó con energía y logró consagrar el templo el 18 de abril de 1649, aún sin estar del todo terminado.
Entre el inicio y la consagración transcurrieron setenta y cuatro años, repartidos en los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV. La torre norte se terminó en 1678, mientras que la torre sur se concluyó casi un siglo después, en 1768. Ambas superan los 70 metros y son las más altas entre las catedrales latinoamericanas. El proyecto original contemplaba cuatro torres, pero solo se levantaron dos.

Qué ver y hacer
El interior conjuga la severidad herreriana con retablos dorados, sillería de coro y un altar mayor, el ciprés, atribuido a Manuel Tolsá. Conviene entrar con calma para apreciar las capillas laterales, la sacristía y la pila bautismal. La luz que cae desde la cúpula central cambia el ambiente del templo según la hora, así que vale la pena recorrerlo sin prisa y en silencio.
La torre norte aloja diez campanas, entre ellas la "campana María", que pesa más de ocho toneladas con todo y badajo. Cuando la subida a la torre está habilitada, el ascenso regala una panorámica del Centro Histórico, los tejados de talavera y, en días claros, los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Frente a la catedral, el zócalo y sus portales completan el paseo.

Referencias