Puerto Escondido · Guía
Qué hacer cerca de Puerto Escondido
La costa de Oaxaca es un mundo de escapadas a poco más de una hora de Puerto Escondido. Hacia el sureste están Mazunte, Pueblo Mágico de las tortugas, y Zipolite, la playa nudista; hacia el poniente, el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, un laberinto de manglares y playas vírgenes.
Cómo armar las escapadas por la costa
Las escapadas de Puerto Escondido se ordenan según la dirección. Hacia el sureste, por la carretera costera, están San Agustinillo, Mazunte y Zipolite, tres pueblos vecinos que se pueden encadenar en un mismo día a poco más de una hora del puerto. Hacia el poniente, a unos 54 kilómetros, queda el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, que por su acceso de carretera y lancha pide una jornada completa aparte. Más cerca, a veinte minutos, la Laguna de Manialtepec ofrece la bioluminiscencia nocturna.
Para los pueblos del sureste, lo más cómodo es contratar transporte o un tour si no manejas, aunque también hay colectivos y camionetas que recorren la costa. Madruga para aprovechar el día y deja el atardecer para Punta Cometa, en Mazunte, uno de los miradores más bellos de la región. Si tu interés es la naturaleza, Chacahua merece su propio día; si es la noche, reserva una salida a Manialtepec o a la propia Chacahua para ver el agua brillar.
Una recomendación clave: combina según la energía del grupo. Mazunte, Zipolite y San Agustinillo se prestan a un día relajado de playa, comida y atardecer. Chacahua, en cambio, es una aventura más larga, con lancha entre manglares. Y la bioluminiscencia es un plan nocturno que puede sumarse a casi cualquier día. Deja siempre margen para el regreso, porque la carretera costera se disfruta sin prisa.
Mazunte y Zipolite en un mismo día
Arranca en Mazunte, Pueblo Mágico que pasó de la matanza de tortugas a la conservación tras la veda de 1990. En el centro, el Centro Mexicano de la Tortuga funciona como acuario y centro de investigación con las especies del país, y sus playas invitan a nadar y relajarse. El imperdible es Punta Cometa, el punto más al sur de Oaxaca: un promontorio al que se sube por un sendero corto para ver el sol hundirse en el Pacífico, uno de los atardeceres más memorables de la costa.
A pocos minutos está Zipolite, la primera y única playa oficialmente nudista de México, descubierta por la contracultura hippie en los años setenta y declarada nudista oficialmente en 2016. El nudismo es opcional, no obligatorio: se puede disfrutar la playa vestido, en un ambiente relajado de palapas, hamacas y comedores de pescado. Eso sí, el mar tiene corrientes fuertes y cuenta con salvavidas voluntarios, así que respeta las banderas y nada solo donde sea seguro.
Entre ambos pueblos está San Agustinillo, una pequeña playa de aguas más tranquilas, perfecta para una pausa o para comer mariscos frente al mar. El trío resume lo mejor de la costa cercana: tortugas y atardecer en Mazunte, ambiente libre en Zipolite y calma en San Agustinillo. Como todo queda sobre la misma carretera costera, se acomoda a un solo día, dejando el atardecer para Punta Cometa antes de volver a Puerto.
Chacahua y la bioluminiscencia
Si buscas naturaleza pura, el Parque Nacional Lagunas de Chacahua merece un día entero. Decretado en 1937, es uno de los primeros parques nacionales de México y la primera área protegida tropical del país, con unas 14,187 hectáreas de lagunas, manglares y playas vírgenes, poblado históricamente por comunidades afromexicanas. Se recorre en lancha entre islotes de manglar habitados por garzas, espátulas rosadas y cocodrilos, con paradas en criaderos comunitarios y playas abiertas de buen oleaje.
Llegar a Chacahua implica una combinación de carretera y lancha, por lo que conviene salir temprano y, si no manejas, tomar un tour organizado que resuelva los traslados. Es una excursión larga, pero recompensa con uno de los paisajes más intactos de Oaxaca y, de noche, con bioluminiscencia en sus aguas, igual que en Manialtepec. Quien tenga poco tiempo puede quedarse con Manialtepec, a solo veinte minutos del puerto, para ver el plancton brillar sin alejarse tanto.
La belleza de la costa oaxaqueña es que se presta a combinarse: un día para los pueblos del sureste, otro para Chacahua y una noche para la bioluminiscencia caben en una misma visita. Ajusta el orden según el clima, la luna y la energía del grupo, y deja siempre tiempo para el regreso al atardecer. Con niños o sin ellos, una escapada por estas lagunas y playas completa cualquier viaje a Puerto Escondido.
Referencias
La selección
Los lugares de esta guía

Mazunte
Un Pueblo Mágico que pasó de la matanza de tortugas a la conservación, con el Centro Mexicano de la Tortuga, cosméticos naturales y el mirador sagrado de Punta Cometa para ver el atardecer.
TipSube a Punta Cometa al atardecer; es el punto más al sur de Oaxaca y uno de los mejores miradores de la costa.

Zipolite
La primera y única playa oficialmente nudista de México, descubierta por la contracultura hippie en los setenta. Un pueblo relajado de palapas, yoga y oleaje fuerte que no exige desnudarse para disfrutarlo.
TipEl nudismo es opcional, no obligatorio; el mar tiene corrientes fuertes, así que respeta las banderas y los salvavidas.

Lagunas de Chacahua
Un parque nacional de manglares, islotes y playas vírgenes a poco más de una hora, fundado por comunidades afromexicanas. Se recorre en lancha entre garzas, espátulas y cocodrilos.
TipEs un día largo; sal temprano y considera un tour organizado, porque el acceso por carretera y lancha toma tiempo.

Bioluminiscencia en Laguna de Manialtepec
Una laguna de manglar a unos veinte minutos del puerto, donde el plancton brilla con cada movimiento del agua en las noches oscuras. Nadar entre destellos azules es de las experiencias más mágicas de la costa.
TipVe en noches sin luna o de luna nueva para ver el brillo más intenso; los tours suelen salir de septiembre a mayo.