Puerto Escondido · Guía
Qué hacer en Puerto Escondido gratis
Puerto Escondido se disfruta a pie y junto al mar, y buena parte de su magia no cuesta nada. Las playas son públicas, el atardecer es gratis y caminar el centro o el Adoquín de noche te da una probada completa del puerto sin abrir la cartera.
Las playas y el atardecer no cuestan nada
El mejor plan gratis de Puerto Escondido es, simplemente, la playa. Todas son públicas: puedes caminar Playa Zicatela y ver a los surfistas desafiar el 'Pipeline Mexicano', nadar en las aguas calmas de Carrizalillo o Manzanillo, o tenderte en la arena de Bacocho. Solo pagas si decides rentar una sombrilla o un camastro, pero el acceso, el mar y el sol son gratis. Llevar tu propia toalla y agua es todo lo que necesitas para un día completo.
El otro gran regalo del puerto es el atardecer, y no cuesta un peso. Playa Bacocho, abierta y de horizonte despejado, ofrece una de las mejores puestas de sol, con el cielo tiñéndose de naranja y violeta sobre el Pacífico. Si te animas a la escapada cercana, Punta Cometa en Mazunte regala otro atardecer memorable tras una caminata corta. Ver el sol hundirse en el mar es, quizá, el mejor espectáculo gratuito de toda la costa oaxaqueña.
El Adoquín y la Playa Principal
Pasear El Adoquín no cuesta nada y es de las mejores formas de tomarle el pulso al puerto. De noche, la avenida Pérez Gasga se cierra al tráfico y se vuelve peatonal: aparecen músicos, se encienden las terrazas y la calle se llena de vida. Aunque comer o tomar algo sí tiene precio, caminarla, escuchar la música y empaparte del ambiente es libre. Es el corazón nocturno del centro, a pocos pasos del mar.
Desde El Adoquín se accede a la Playa Principal, donde aún trabajan los pescadores y salen las lanchas al amanecer. Ver llegar las pangas con la pesca del día, observar el ir y venir del muelle y caminar por la bahía es un plan gratuito y muy auténtico. Madrugar para ver el amanecer sobre la Playa Principal, antes de que despierte el puerto, es una experiencia tranquila que no aparece en ningún recibo.
El mercado: entrar y mirar es gratis
Recorrer el Mercado Benito Juárez no cuesta nada y es de las experiencias más sensoriales del puerto. Puedes pasear entre los puestos de frutas tropicales, mariscos, chiles, mole, quesillo y chapulines, oler el café y el pan, y ver el ir y venir del pasillo de comida sin compromiso de compra. Solo pagas si decides desayunar o llevarte algo. Es la mejor clase gratuita sobre la cocina oaxaqueña que cruza la costa con la sierra.
Si quieres estirar el presupuesto, comer en el mercado sale muy barato: un desayuno de enfrijoladas o memelas, un atole o un puñado de chapulines cuestan poco y llenan. Lo ideal es llegar entre las 7 y las 10 de la mañana, cuando hay producto fresco y aún no aprieta el calor. Caminar entre los puestos te enseña más de la cultura del puerto que cualquier guía, y es el complemento perfecto para un día hecho casi por completo a pie.
Referencias
La selección
Los lugares de esta guía

Playa Zicatela
La playa que hizo famoso a Puerto Escondido: más de tres kilómetros de arena dorada y el célebre 'Pipeline Mexicano', una de las olas más potentes del mundo. No es para nadar, pero sí para ver surfear y caminar.
TipEl oleaje y las corrientes de resaca son peligrosos; deja el agua a los surfistas expertos y disfruta la playa desde la arena.

El Adoquín
La avenida Pérez Gasga, una de las primeras calles empedradas del puerto, hoy corazón comercial y turístico junto a la playa principal. De noche se cierra al tráfico y se llena de bares, restaurantes y artesanías.
TipRecórrelo de noche, cuando se vuelve peatonal y se enciende la vida del puerto; durante el día pasan autos.

Mercado Benito Juárez
El principal mercado tradicional del puerto, fundado a fines del siglo XIX, donde conviven frutas tropicales, mariscos, chapulines, mole y un pasillo de comida con desayunos oaxaqueños de verdad.
TipLlega temprano, entre las 7 y las 10 de la mañana, cuando hay producto fresco y aún no aprieta el calor; entrar es gratis.

Playa Bacocho
Una playa amplia y abierta en la zona hotelera, famosa por sus atardeceres y por la liberación diaria de tortugas. El oleaje es fuerte en partes, así que mejor para caminar que para nadar.
TipLlega al final de la tarde: el sol hundiéndose en el Pacífico desde Bacocho es uno de los mejores atardeceres del puerto.